Saben mis compañeros del podcast de Xenogames que tengo un fetiche especial por la música en los videojuegos. No en vano me he llegado a comprar juegos solo por su banda sonora, por muy enfermizo o absurdo que pueda parecer. Pero eh, ¿Qué sería de F-Zero, Sonic 3 o Metal Gear Solid sin su banda sonora? Claro, seguirían siendo juegos cojonudísimos, pero no serían, para nada, lo mismo.

Mucho ha llovido desde que, allá por 1980, inaugurará Namcot (con t) las BGM (BackGround Music, música de fondo) de videojuegos con su Rally X. Y podríamos irnos más allá, al Boot Hill (remake de Gun Fight) de Midway en 1977 como primerísimo ejemplo de música en videojuegos. Desde entonces hemos escuchado de todo: el SID de Commodore 64, el SPC700 de Super Nintendo, millones de juegos en MIDI, pistas en Audio CD que nos dejaban con el culo roto…

¿Queréis escuchar buena música? Os dejo, pues, con una lista TOTALMENTE SUBJETIVA de 10 bandas sonoras cuya escucha resulta imprescindible. No son las mejores, no son las más míticas, no están puestas en un orden cualitativo, y sé que me vais a llenar los comentarios de insultos y amenazas porque no he puesto tal o cual banda sonora. Ya dejaré que me matéis después, poned el volumen alto que empezamos.

1.- God of War III

Plataforma: PS3

Furia. Sangre. Minijuegos de culos y tetas. La trilogía (o algo) del espartano más poco dicharachero de la historia griega, además de ser el gran exponente de los hack n’ slash (con el permiso de Devil May Cry), es uno de los mejores ejemplos de que derribar el Olimpo y hacer trizas hasta la última de sus columnas dóricas solo puede ser posible la música orquestal que hace resonar nuestras Espadas del Caos.

¿Acabo de decir una chorrada? No. Mucha gente se empeña en decir que en estos juegos con coros e instrumentos de cuerda, percusión, etc., no suelen haber temas realmente destacables o “que se peguen”. ¿Qué os apostáis que God of War III tiene más de tres o cuatro?

Y es que en vez de criticar la forma, deberíamos apreciar el fondo. Detrás de una buena BSO hay un gran compositor, y en el caso de este God of War III cinco fueron los encargados de dotar a cada escena, a cada desmembramiento y a cada arranque de furia espartana del acompañamiento musical apropiado. Entre ellos algunos nombres que os deberían sonar, como Cris Velasco (Mass Effect 3, Soul Calibur V), Ron Fish (Batman: Arkham Asylum/City) y Jeff Rona, que, como podéis ver aquí, es un verdadero monstruo musical.

 

2.- Phoenix Wright: Ace Attorney

Plataformas: Game Boy Advance, Nintendo DS

Nos creíamos muy listos. Acostumbrados a juegos de Mario, RPGs japoneses y experimentos musicales, nunca llegamos a creernos de verdad que una novela visual basada en el mundo del Derecho podría llegar a robarnos el coração. Error.

En 2005 llegaba a occidente el remake de Gyakuten Saiban: Yomigaeru Gyakuten de Game Boy Advance a la DS de Nintendo, quizá más conocido por aquí como Phoenix Wright: Ace Attorney. El juego nos ponía en la piel de un abogado novato, en un desarrollo dividido en dos vertientes: acumulación de pistas y juicio. Bajo este desarrollo tan aparentemente simple se esconde un puto juegazo como la copa de un pino, emocionante, con unos personajes bestialmente bien definidos y con una dificultad creciente que, de hecho, nos hace sentirnos listos.

Pero estamos por la música, ¿No? La trilogía (y el spin-off de Apollo Justice) cuentan con, a mi juicio, una de las mejores músicas que podemos encontrarnos en la portátil de doble pantalla. Los ritmos más pausados de las fases de exploración explotan con los temas cañeros de los juicios, en los que cada “OBJECTION!” hace que el corazón nos lata a mil.

Masakazu Sugimori firma esta genial banda sonora, quien solo había compuesto anteriormente la de Breath of Fire IV. Naoto Tanaka, responsable de genialidades como la BSO de Megaman Legends, remezcló los temas de Game Boy Advance, adaptándolos al chip de sonido superior de Nintendo DS.

 

3.- Shatter

Plataforma: PC, Playstation Network

¿Qué es Shatter? El juego nos plantea una vuelta de tuerca al sobadísimo concepto de Breakout/Arkanoid, pudiendo controlar la bola mediante triquiñuelas físicas. Podéis ver un gameplay por aquí.

Pero si por algo la gente conoce (y recuerda) Shatter es por su fantástica banda sonora, esto es así. El grupo de downtempo Module se encarga de firmar una BGM con toques electro y sintetizadores retro que le van, en serio, como un guante al juego. Puede que Sidhe Interactive no haya hecho muchos juegos destacables en su historia, pero a Shatter se le tiene que conceder el mérito de tener, para mi gusto, una de las bandas sonoras más perfectas en un juego.

Poco más que decir, tenéis el juego a 8 pavos en Steam. Compradlo, va.

 

4.- Secret of Mana

Plataformas: Super Nintendo, iPhone, Wii

http://www.youtube.com/watch?v=JQChkLQV8_c

Jugar a Secret of Mana es lo más cercano a revivir las aventuras que sucedían en el mundo real y en nuestra cabeza de manera simultánea cuando eramos niños. Bosques frondosos, dragones adorables, cañones para desplazarse por un mundo mágico… Un título para el recuerdo, grabado a fuego en las mentes de aquellos privilegiados que pudimos jugarlo cuando aún guardábamos ilusión por los videojuegos.

Pero ni siquiera una fantasía tan perfecta como la que cuenta Secret of Mana podría ser tal sin un apartado sonoro que diera sentido a nuestras hazañas por el mundo de Mana. Y, efectivamente, el juego cuenta con una de las mejores bandas sonoras que Square ha podido parir jamás, de lejos.

Es difícil explicar qué es lo que tiene que la hace tan única, aunque yo me atrevo a decir que es la armonía que existe con un mundo tan vivo, colorista y, en cierta medida, feliz. Es música que transmite felicidad y épica de una manera muy alegre. Eso sí, el juego también se reserva su ración de temas aventureros, cañeros, o simplemente mágicos.

Gracias, Hiroki Kikuta.

 

5.- Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty

Plataformas: Playstation 2, Xbox, PC, Playstation 3, Xbox 360, Playstation Vita

¿Alguien fue capaz en aquél legendario E3 del año 2000 en no acabar llorando con este tráiler? Me apuesto lo que sea que no. Ver cómo las gotas de lluvia caen sobre la cara de Solid Snake en el petrolero, al tiempo que escuchamos el tema central de Metal Gear Solid reescrito por Harry Gregson-Williams. ¿Y ese quien es, dices? Nah, un don nadie

El considerado por muchos “el peor” o “el raro”, Metal Gear Solid 2 es a su vez el primero en el que vemos cómo ser un héroe como Solid Snake puede tener consecuencias imprevisibles, que más tarde se desgranarían en entregas posteriores. La introducción del personaje de Raiden y la compleja narrativa del juego dan lugar al que es para este humilde servidor de ustedes el MGS que mejor recuerdo hasta la fecha, aun siendo el 4 probablemente mejor en todo.

¿Herejía? No, por favor. Sons of Liberty (y, más tarde, Substance) es lo que siempre esperé de alguien como Kojima: acción cinemática (venga, dadme duro por decir eso), contenido narrativo a rabiar (¿Alguien se acuerda del libro de Nastasha Romanenko?), ideas nuevas… Y, ¿Sabéis qué? La música es espectacular.

MGS2 introduce por primera vez un cambio musical dinámico entre las fases de peligro, precaución y evasión. Lo que quiere decir que esto se transforma en esto si nos pillan, en esto si estamos huyendo del enemigo, y en esto si el enemigo es consciente de nuestra presencia y nos está buscando. Y todo con una transición prácticamente inapreciable, lo que, sí, realmente es un logro, y nos mete en un ambiente stealth brutal.

Substance añadió además algunos temas nuevos interesantes para sus modos extra. El modo Snake Tales contaba con unas pantallas en las que se relataba la historia con una música de fondo genial. Las VR Missions a su vez contaban con un montón de homenajes musicales a toda la saga, aunque me quedo sin duda con éste. Y el modo Skateboarding… Ah.

Últimas líneas para rendir homenaje a Harry, a Norihiko Hibino y a Rika Muranaka por ese fantástico Can’t say goodbye to yesterday. Por juegos como MGS2 vale la pena cargarse la estructura de un artículo.

 

6.- Guilty Gear X

Plataformas: Arcade, Dreamcast, Game Boy Advance, Playstation 2, PC, i-mode

Se dice que sobre gustos no hay nada escrito. Meter este frasetón en un artículo sobre música de videojuegos es ya el novamás. Pero si tenemos que criticar una banda sonora en base a su calidad intrínseca, la saga Guilty Gear, y más concretamente sus artífices Daisuke Ishiwatari y Koh-Ichi Seiyama, puede patear el culo de muchas BSOs rockeras/metaleras.

Sí, Guilty Gear: The Missing Link de PSX ya apuntaba maneras (¡y qué maneras!) a lo que una banda sonora subida al nivel 11 en caña puede ser. Y ya su segunda iteración, con la coletilla X, elevó el apartado gráfico y el metal al nivel épico. Auténticos temazos imprescindibles que se convirtieron por méritos propios (ya os digo yo que sí) en himnos.

Guilty Gear X fue para muchos el Versus 2D definitivo en la época, y su continuación XX, que rescata temas remezclados pero que perdían un poco de originalidad, sigue siendo un juego habitual en competiciones. Pero si por algo voy a recordar a nivel personal a Guilty Gear durante toda mi vida es por el homenaje nada velado que hace al mundo del heavy metal. Por eso y por temas como este y este, claro.

 

7.- Earthworm Jim 2

Plataformas: Sega Mega Drive, Super Nintendo, Sega Saturn, Playstation, PC, Game Boy Advance, Wii

Salido de la rajadísima pero genial mente de Dave Perry, quien nos trajo Cool Spot, Sacrifice, MDK y recientemente The Darkness, Earthworm Jim y su continuación nos ponían en control de un personaje nada habitual en un mundo que no tenía sentido alguno. Y lo que molaba (y sigue molando) no está escrito en ningún lado.

¿Qué tiene de especial Earthworm Jim 2? Manejas a un gusano metido en una armadura que le da la posibilidad de ser muy tocho y muy overpowered. Las situaciones del juego incluyen evitar que perritos se espachurren contra el suelo a fin de evitar que un perro morado se convierta en una masa de dientes y músculos que nos destroce al ritmo de Funiculi Funicula, montarnos en sillas elevadoras para viejas que nos atizan con un paraguas o convertirnos, sin sentido alguno, en salamandras voladoras mientras escuchamos una música un poco conocida. Si tuvieramos que comparar lo que vemos en pantalla con algo a mano, eso sería el absurdismo de Hora de Aventura.

Pero si me tengo que quedar con un solo tema, que es además una de mis composiciones favoritas nunca escuchadas en un videojuego, ese es el del nivel ISO-9000/Lorenzen’s Soil. Casi esa canción por sí misma justifica que Earthworm Jim 2 esté en esta lista. Si no os estremecéis con esa maravilla, es que no tenéis alma. Tommy Tallarico, eres el putísimo amo.

 

8.- Mega Man 3

Plataformas: NES

http://www.youtube.com/watch?v=kaXOuW0Nhvo

Me acojo a mi derecho de guardarle cariño al que es para mí uno de los mejores juegos de Keiji Inafune, de lejos. Sin desdeñar en absoluto la saga Mega Man (y las subsagas X y Legends), Mega Man III fue para mí EL juego de la NES, con una dificultad legendaria, una jugabilidad perfecta y una música qué para qué os voy a contar.

Jugar a este juego cuando eres menor de diez años fue duro, pero gratificante. Al principio todo se reducía a fundir vidas en la fase de Top Man, pero más tarde mi hermano y yo conseguimos llegar muy, muy lejos, así como a cargarnos al jopú de Spark Man. Pequeñas hazañas que hoy en día, con la dificultad patética que impera en los videojuegos, se ensancha notablemente. Dejad que me tire flores con carácter retroactivo, ¿Sí?

Un buen puñado de canciones míticas en este Mega Man 3, compuestas por el maestro Yasuaki Fujita (bajo el ridículo seudónimo de BunBun). No paséis más líneas sin escuchar esto o esto. Por favor.

 

9.- Unreal Tournament 2004

Plataformas: PC, Mac, Linux

¿En qué momento disparar con un railgun a 500 metros de altura con música cañera de fondo en un FPS se pasó de moda? A tenor de lo que vemos entre el panorama de los juegos en primera persona actuales, parece que hace mucho. Parece que ahora está muy bien eso de estar tumbado en medio de un desierto escuchando hasta el último de los grajos en la lejanía, pero qué queréis que os diga: si por algo molaba Unreal Tournament (y lo sigue haciendo) era por dos cosas: el mapa Mundos Enfrentados, y la música.

Ya el juego nos saluda con un remix del menú del UT original, y nos sentimos como en casa; en poco tiempo un festival de cohetes, balas, sangre y brazos volando se va a dar cita delante de nuestros ojos, y la música con la que vamos a morir no nos va a defraudar: electrónica, guitarreo, temas épicos como el del impresionante mapa Mothership, otros más tranquilitos que paradójicamente van genial con el juego, rescate de clásicos… Usted elige, Will Nevins, Starsky Partridge y Kevin Riepl se lo llevan a su casa.

No os llevéis a engaño: UT2k4 tiene la mejor música que hayáis escuchado jamás en un FPS, desde al menos Doom II. Y por desgracia, UT3 no está a la altura ni siquiera en el apartado musical, a pesar de ser un gran juego. Estuvo barato en las ofertas de Steam, pudísteis haberlo pillado… ¿Pero lo hicisteis al final?

 

10.- Castlevania: Symphony of the Night

Plataformas: Playstation, Sega Saturn, PSP, Xbox 360

Para hablar de Michiru Yamane, una de las más prolíficas e imaginativas compositoras del panorama videojueguil contemporáneo, uno se tiene que afeitar y poner su mejor traje. Estamos hablando de la autora de, quizá, la parte más inolvidable del juego más inolvidable de Playstation, Sega Saturn y de la historia en general. Me refiero como no, a Symphony of the Night, y a su música.

No hay manera posible de entender Castlevania: Symphony of the Night sin su música. Estamos hablando de un juego con una factura muy cuidada en todos y cada uno de sus aspectos, y no se escatimó en gastos para su banda sonora: unos 46 temas (sin contar alternates y hidden tracks) a los que se les nota un mimo y un cuidado dignos de una verdadera maestra artesana de la composición musical.

El juego nos invita por vez primera a explorar un enorme y arquitectónicamente imposible castillo de Drácula de una forma no lineal. Seremos testigos de la caída en desgracia de la familia Belmont con un nivel prólogo que nos recuerda el final de Rondo of Blood, en el que Richter se enfrenta a Drácula por… ¿Última vez? Empezando de esta manera, manejando a Richter y con una música brutal con un fuerte componente rockero, uno se pregunta si va a ser la tónica general del apartado sonoro del juego.

Y no es así. Yamane-san no es de tirar a lo fácil, optando a su vez por una gama impresionante de estilos diferentes, siempre con la calidad como exponente y ¿Sabéis qué? sin recurrir a remixes más que en dos temas (en su versión Playstation). Esto que acabo de decir no es ninguna tontería: lo que consiguió esta mujer es crear clásicos desde cero en pleno 1997 sin caer en la tentación de recrear temas de antiguos Castlevanias, 11 desde 1986. ¿Que hubiera estado genial? Por supuesto, ¿Que tal y como está es aun mejor? No me cabe la menor duda.

Una pequeña muestra de la originalidad de la artista reside en temas como el genial Wood Carving Partita o un impresionante tema como Dracula’s Castle, que nos invita a entrar al castillo con un tema vital y rompedor y cuya estructura más tarde veríamos en los brutales Circle of the Moon o Aria of Sorrow de Game Boy Advance.

La versión de Saturn sí incluyó algunos remixes clásicos de Castlevania, que se podían escuchar en las zonas exclusivas de la consola de Sega. Beginning o Bloody Tears tuvieron su presencia en un Castlevania, aunque si os he de ser sinceros, ni siquiera estos temas o las zonas nuevas salvan a la versión de Saturn de la mediocridad (aunque sí, con más contenido).

Extenderme equivaldría a copiaros todos los links de la banda sonora en frases sin sentido, algo que no quiero hacer, no estaría bien. Por cierto, Young Nobleman of Sadness, y nos leemos en el próximo artículo.