Este es el primer artículo sobre las alternativas a las consolas y en él hablaré de la alternativa que, personalmente, menos me gusta y que veo evolucionar con algo que va entre el puro asco al miedo. Asco porque el modelo de negocio no me gusta nada (si ya no termino de ver bien Steam, pues imaginad esto) y miedo porque parece que muchos creativos y directivos de la industria comienzan a ver con buenos ojos el Cloud Gaming.

Pero, ¿qué es el Cloud Gaming? Es una plataforma de juego que te permite jugar sin necesidad de tener el juego físicamente o descargado, simplemente a través de Internet y todo vía streaming. Vamos, que es como jugar a un vídeo de Youtube, por decir un símil sencillo.

La idea no está del todo mal. Gaikai, por ejemplo, tiene la intención de que podamos jugar a cualquier título de su catálogo a través del navegador de nuestro ordenador, de una aplicación para el móvil o de nuestra televisión. Y compartiendo las partidas guardadas y demás. Sí, la idea es bonita y puede parecer hasta cómoda, pero, ¿es realmente beneficiosa para el usuario?

En primer lugar está la obligatoriedad de Internet para poder jugar. No ya el descargar el archivo, que aquí no se hace, sino que el mismo sistema necesita por completo de Internet. Bajo ningún concepto quiero depender de Internet para poder jugar, lo veo algo increíblemente incómodo y que puede dar más problemas que ventajas a los jugadores. Porque, ¿y si los servidores están de mantenimiento? ¿No puedo jugar a algo por lo que he pagado y, en muchas ocasiones, es un modo individual? Y esto solo para empezar.

Luego está la estabilidad de la red y la calidad de visión. Lo del bajón es obvio, todos hemos visto algún vídeo en Youtube que se nos ha petado en algún momento porque nuestra red nos ha jugado una mala pasada. Y la calidad de visión, bueno, ellos podrán decir que en sus servidores los juegos se ejecutan a una potencia increíble, que se les pueden hasta ver los poros de la piel y demás. Vale, muy bonito, pero si cuando nos llega a nosotros se tiene que bajar la calidad porque la red no da de sí, pues como que todo eso da igual.

Sí, sé que cuando las conexiones aumenten de velocidad (unos 30Mb serían adecuados para ver los juegos a 1080, sin bajones y sin lag) la cosa estaría más estabilizada, pero seguiría estando el problema de fondo de necesitar de Internet para poder jugar a algo que has pagado a precio de producto físico.

Y la cosa no acaba aquí. Porque, por desgracia, no estamos pagando por un juego, un producto, sino por un servicio. Y ese servicio tiene fecha de caducidad, al menos en On-Live, que es de un año.  Y eso lo veo una absoluta y completa hijoputez. Sí, entiendo que el mantenimiento de esos servidores cueste dinero, pero ese entendimiento no implica que deje de odiar con toda mi alma un tipo de negocio como el que tenemos entre manos.

No he logrado encontrar ninguna mención a cuánto tiempo puedes poseer el juego en Gaikai. No digo que no tenga límite, porque tampoco he encontrado nada que indique que el juego sea de tu posesión para siempre. Con un poco de suerte Gaikai no necesitará el “re-pagar” los juegos que hayas comprado, pero no apostaría por ello. Si alguien me puede asegurar algo de esto con seguridad, que me avise.

Y, después de toda esta mierda que he echado contra esta “alternativa”, ahora tal vez os preguntéis el porqué de este artículo si claramente no la considero una alternativa aceptable. En parte porque tenía ganas de echar mierda contra el sistema y en parte porque, aunque nos joda mucho, es una posibilidad muy real que el cloud gaming acabe metiéndose en el mercado del videojuego de manera muy poderosa.

No creo que vaya a imponerse, ni por asomo, simplemente puede acabar siendo una alternativa seria de juego tan viable (a nivel económico) como las consolas, el PC o los móviles. Probablemente sea Es la menos interesante de las tres, con mucha diferencia, sobre todo en el sentido de que es la más perjudicial para los jugadores.

Imagen original de las nubes por Karindalziel