Análisis de Beyond: Two Souls o cómo hacer la del Molyneux

1259
4
Compartir

Heavy Rain me enamoró. En su totalidad. Era un propuesta diferente, arriesgada y fuera de lo habitual. Tanto que o lo amabas o lo odiabas, no había término medio. A pesar de que el señor David Cage y su estudio Quantic Dream ya habían trabajado en otros juegos como Nomicron The Nomand Soul y Farenheit —Indigo Prophecy en otro lares— no fue hasta la llegada de su tercer juego cuando darían el verdadero golpe sobre la mesa.

¿Un juego en el que los personajes se controlan como un coche? ¿Lavarse los dientes a base de Quick Time Events? ¿Es un juego o una película?  Muchas preguntas para aquellos a los que pillaba por sorpresa este estilo de juego. «Drama interactivo» se autodenominaba Heavy Rain. Fue todo un portento gráfico y la combinación de cuatro personajes y decisiones que influirían sobre toda la trama fue una fórmula que funcionó muy bien. Por supuesto, empezaron las bromas de «es una película, no un juego», que a pesar de no ser muy acertadas tienen su gracia.

¡Peliculón!
¡Peliculón!

Tras Heavy Rain, Quantic Dream mostró una demo técnica: Kara. Sencillamente impresionante. Todos queríamos ver eso plasmado en juego, pero todo se quedó en un «mirad lo que podemos hacer». Y nos enseñaron Beyond, con el sorpresón de Ellen Page en el papel protagonista bajo el brazo. Todo pintaba muy bien, demasiado bien: motor gráfico de infarto, trama muy interesante, mejoras en la jugabilidad, nueva captación facial y de movimientos simultánea y llevar la toma de decisiones mucho más allá… Luego nos enseñaron que William Dafoe también estaba en el proyecto y ya a todos se nos cayeron las bragas. Pero no, no ha sido así.

Una demo técnica preciosa
Una demo técnica preciosa

Prácticamente todo lo bueno que encontrábamos en Heavy Rain ha desaparecido en Beyond: empatizar con los personajes, interactuar con casi cualquier cosa del entorno, historia muy bien llevada, que cada decisión cuente… Todo parece haberse esfumado. Las actuaciones de Page y Dafoe son excelentes, no hay duda, pero cómo te plantan la historia no te deja meterte en sus pieles. Y es que ese ha sido para mi el mayor problema de este juego: el enorme caos que supone su narrativa. Empezamos en el final de la historia a modo de introducción. A partir de ahí vamos dando saltos en el tiempo intercalando las diferentes edades de Jodie —la protagonista— de forma no lineal. Y es que cuando parece que la trama va llegar a un punto interesante, nos lleva a Jodie con siete años con la cual debemos dar vueltas en la cama. No hay por donde cogerlo. A eso le sumamos el hecho de que si dejas el mando en el suelo llegamos al final del juego sin problema. Porque da igual que a Jodie le disparen, le peguen una paliza o se vaya a morir de frío, Aiden —la entidad que la acompaña— siempre la salvará de una manera u otra.

La mayoría de las partes de Jodie de pequeña son insufribles.
La mayoría de las partes de Jodie de pequeña son insufribles.

La interacción se ha perdido casi por completo. Solo puedes hacerlo con objetos muy concretos, lo que da una sensación de linealidad aún mayor. Que sí, que en Heavy Rain te lavabas los dientes y no servía para nada, pero tenías la opción de hacerlo, la decisión era toda tuya. En Beyond da gracias si puedes jugar con muñecas o tirar bolas de nieve de forma ortopédica. Las partes en las que hacemos uso de Aiden se tornan interesantes, con la posibilidad de poseer, matar o distraer a nuestro objetivo. Eso sí, no puedes elegir la acción que quieras ni a la persona que quieras, todo está muy definido, lo que le resta mucho a las grandes posibilidades que se hubieran podido abarcar.

Si hablamos del apartado técnico no podemos negar que es impecable. Pero es un claro ejemplo de lo que PS3 es capaz de llegar a hacer y al mismo tiempo de lo que no. Porque sí, hay veces que te pones a observar y te quedas con la boca abierta, pero hay tramos como la mitad y el final del juego donde las texturas petardean que da gusto.

David Cage nos ha estado vendiendo durante mucho tiempo un producto muy superior a lo que finalmente hemos recibido. Y ojo, que me ha gustado lo que me han contado, pero no cómo lo han hecho; me ha gustado el nuevo sistema QTE más intuitivo, pero no lo desaprovechado que está; y me han gustado los actores que han participado, pero no sus personajes.

Así, a pesar de que el juego lo haya disfrutado, creo que la bocanada de humo que he tragado ha sido demasiado grande.

Lo mejor

  • Los actores involucrados.
  • El apartado técnico en su mayor parte.
  • La conexión durante todo el juego con Aiden

Lo peor

  • Su caótica narrativa.
  • Mínimo peso en todas tus acciones.
  • Jugabilidad muy desaprovechada.

4 Comentarios

  1. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: ¿Es Beyond: Two Souls todo lo que nos han vendido? En este artículo repasamos las virtudes y las grandes carencias del último título de Quantic Dream.

  2. Y que conste que a mí me encantó Heavy Rain. Incluso Fahrenheit, aunque su guión se torne en una fumada loca conforme avanza.

    • Esa fumada loca fue una de las cosas que me gustó de Fahrendheit, tenía su puntaco. Aunque la pelea final… EN FIN.

Dejar una respuesta