Análisis de They Bleed Pixels

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They Bleed Pixels - Análisis en Xenogames.net

Es un pasote la cantidad de juegos de la escena indie que se escudan en lo retro. Mediante esa capa de “poca pasta, pocos recursos”, se me quedan cortos los dedos de las manos (y de los pies) para enumerar títulos que se refieran a una época donde había mandos de dos botones, joysticks, tiempos de carga absurdos y muchos ruidos que decían ser música.

Pero no es de buena persona juzgar al juego por sus gráficos, igual que no compramos Festín de Cuervos por su portada (aunque es un mal ejemplo; el contenido también apesta). They Bleed Pixels, a pesar de seguir un esquema sobadísimo, esconde algunas gratas sorpresas. Y esas particularidades son las que voy a intentar descubriros en este análisis.

Bienvenidos a la Academia Lafcadio

Vaya por delante la manera en la que Spooky Squid, el estudio canadiense compuesto por dos valientes, denomina a TBP: ‘lo-fi gothic’ platforming beat’em up, lo que ya os puede decir un 90% de lo que vais a leer en este análisis: pixelacos gordos, música que recuerda a otros tiempos y una jugabilidad tan difícil como adictiva.

La historia es tan escasa como innecesaria: una niña de aspecto emo-gótico (ese vestidito negro de calaveras es puro amor) ingresa en la Academia Lafcadio de Señoritas Problemáticas. En una visita a la biblioteca descubre un simpático libro que chorrea sangre y cuya portada es un misterioso símbolo que brilla intermitentemente.

They Bleed Pixels 01

Que la curiosidad mató al gato es algo que la niñita no ha aprendido aún, ya que ni corta ni perezosa lo coge, ignorando que el libro es una puerta abierta a la demencia y que hará que sufra terribles pesadillas en las que su piel se torna violeta y sus manos se transforman en letales cuchillas. Y la frase ‘los sueños, sueños son’ será una mentira cochina, como veréis cuando juguéis. Si os recuerda a Lovecraft, kudos: es una fuente de inspiración evidentísima.

Una premisa tontorrona, como podéis ver, que sirve como punto de partida para presentarnos a los escasos personajes, enemigos y la estética tan particular de Miguel Sternberg, al que quizá recordéis de la contraportada pixel-art del Scott Pilgrim #4. No tiene mucho más, pero tampoco lo necesita: al fin y al cabo lo que interesa son los saltos infumables y las hostias como panes. Pero ya llegaremos a eso. De momento quedaos con la simpática manera de relatar la historia, con viñetas chulísimas parecidas a las creadas por Paul Robertson para Scott Pilgrim vs The World: The Game.

 

Sangrando cuadraditos

No os voy a engañar: They Bleed Pixels es un juego que mezcla conceptos de otros juegos como Super Meat Boy, Shinobi o Castlevania. Pero, lejos de esconderlo, lo lleva con mucha elegancia, alternando partes de plataformeo de culo duro con luchas con decenas de enemigos a la vez. Y sangre, mucha muchísima sangre.

El gruesazo del juego lo firma el plataformeo, muy ajustado y en el que se nos va a exigir un control total y absoluto del personaje. Nuestra goticosa favorita (con permiso de Alice) se maneja con la cruceta y con dos botones: uno de salto y otro de ataque/acción. En lo que se refiere a las partes de saltos, podremos saltar, hacer doble salto, agarrarnos a las paredes… Esperad un aluvión de precipios mortales, sierras, pinchos y enemigos puestos de maneras puñeteras.

Luego tenemos las luchas, que es donde el juego también destaca lo suyo. Partiendo de los dos botones principales, tenemos un montón de posibilidades. Desde ataques normales, pasando a juggles (combinaciones), combos aéreos, enviar a los enemigos a freír espárragos de una patada… El juego nos tendrá a cuatro patas y pidiendo clemencia hasta que dominemos a la perfección a la niñita.

They Bleed Pixels 02

Y el dominio pasa por tener un mando de Xbox 360 (o Dual Shock) conectado obligadamente, eso es así aquí y en la China Popular. Ya la pantalla de carga inicial nos recomienda su uso, o nos atendremos a las consecuencias. No voy a decir eso de ‘no hay huevos’, pero este juego con teclado es un suicidio y una tortura innecesaria. Avisados estáis.

A pesar de la dificultad, el juego se ha sacado de la manga un sistema de checkpoints muy majo en el que, básicamente, nosotros decidimos dónde ponerlos. La explicación es sencilla: conforme derramemos sangre, ya sea a través de los orbes (algo así como las monedas del Mario) o la que fluye alegremente por las arterias y venas de los enemigos, se irá llenando una barra. Cuando esta barra esté al 100%, y siempre teniendo en cuenta que no haya peligros cerca, podremos colocar un checkpoint donde queramos.

They Bleed Pixels 03

Este sistema, unido a tener tres toques de vida, hará que nos desesperemos un poco menos. El juego cuenta además con autoguardado, de forma que, aunque los niveles pueden ser bastante largos, podemos seguir jugando desde el último checkpoint puesto. Mi consejo es el que usábamos hace lustros: si una parte se te atraganta, apaga, haz otra cosa y vuelve cuando se te pase la frustración y el cabreo.

Pero eh, que igual estáis cabreados jugando pero la banda sonora, firmada por un tal DJ Finish Him, hace que os quedéis. 55 temazos que mezclan el chiptune, los sonidillos megadraificos, el techno, el dance y los good vibes ochenteros. Suena de putísima madre, con todas las letras.

 

Muchas lecciones, muchísimo tiempo

Por si los 12 niveles del juego nos supieran a poco (para que os hagáis una idea, a mí me llevó unas 8 horas completarlos), TBP nos encomienda a los putillas de los logros la tarea de completar los niveles en el máximo rango, consiguiendo todos los orbes de sangre y todas las páginas del libro. Dichas páginas, 5 por nivel, están condenadamente bien escondidas, y para colmo suelen venir con una guarnición extra de sierras, muertes y ganas de lanzar el mando a través de la ventana.

Pero no se vayan todavía: los creadores del juego han prometido lanzar más contenido extra gratis en los próximos meses. De momento hay tres niveles bonus, dos inspirados en otros juegos y un tercero en Halloween de una dificultad absurda. Además podemos desbloquear ilustraciones de artistas invitados (algunas de ellas chulísimas) mediante las llaves que nos den al completar los niveles.

They Bleed Pixels 04

Antes de finalizar, una advertencia a los que tengáis portátiles u ordenadores precolombinos: si os estoy convenciendo, más valdría que mirarais los requisitos del juego. A pesar del aspecto retro, pide una gráfica que podría dejar en ridículo a vuestras integradas. Mejor prevenid, antes que lamentar.

No hay mucho más que decir sobre They Bleed Pixels, y como veis, tiene poco de malo. Cierto es que el juego se puede hacer un poco repetitivo, y un capítulo extra o alguna lucha contra un jefe final le habría sentado estupendamente. Pero para lo que vale, actualmente 10 pavos en Steam (única plataforma por el momento), es una gran compra si queréis un juego plataformero, chapado a la antigua, y que os pida tener unos reflejos amazing que te cagas energy. Eso sí, siempre con el mando conectado. Si te lo pasas con teclado, eres Dios. Y también un poco idiota, sin rencor.

Ficha They Bleed Pixels - Xenogames.net

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Era aún una insignificancia cuando me pusieron un pad de NES en la mano y me dijeron "Juega". Desde entonces, los videojuegos me han hecho disfrutar, y con el tiempo he aprendido a criticarlos en MI justa medida. Soy un bicho raro musical que escucha metal, electrónica y bandas sonoras. Me prostituyo por cualquier cosa que se llame Castlevania.

4 Comentarios

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Es un pasote la cantidad de juegos de la escena indie que se escudan en lo retro. Mediante esa capa de “poca pasta, pocos recursos”, se me quedan cortos los dedos de las manos (y de los pies) para enumerar títulos que se ref….

  2. Muy trabajado el comentario Xabier. Me ha gustado más que el juego, no es por ser borde, para gustos los colores.

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