Bajo la carcasa (IV): Megadrive

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sega megadrive

La 16 bits de Sega no sólo es la consola más exitosa de la compañía del erizo azul, sino que fue la protagonista junto a cierta consola de botones de colores de lo que se conoce como la Edad Dorada de los videojuegos, en una batalla de la que se sigue hablando veinte años después.

Sega ya tenía preparada a la sucesora de Master System en 1988, estaba decidida esta vez a comerle terreno a NES, pero se presentaba otro problema: la compañía japonesa  NEC lanzaría otra 16 bits: Pc-Engine/Turbografx 16.

Pero cuando apareció lo nuevo de Sega en 1989 en EEUU, dio en el clavo con lo que los americanos querían: las conversiones domesticas de las recreativas segueras más populares de los salones. Esto destrozo a la Turbografx 16, cuyos juegos eran demasiado “japoneses” y no terminaban de calar entre el público occidental.  Además, con Megadrive se incluía el popular Altered Beast. Fue la misma Sega quien decidió distribuir la consola y no caer en el error de ceder el asunto a otra compañía, como ocurrió con el caso de Tonka Toys y Master System.

Borrado ya del mapa a un rival, ahora el objetivo de Sega era fulminar a NES. Era difícil, pues Nintendo ocupaba el 90% del mercado, pero para eso están las sucias estrategias de marketing.

La estrategia de Sega era la siguiente: los niños que habían crecido con NES guardaban su consola, se hacían adolescentes y se compraban una Megadrive. Iban al instituto, se enamoraban de las chicas y se hacían con una Sega.

Hicieron ver a NES como una consola infantiloide y a Megadrive como el producto molón del momento, la última tecnología. Además, les dieron lo que el público quería, es decir, juegos de recreativas (Altered Beast, After Burner, Golden Axe, Out Run, Super Hang On…), juegos deportivos de EA y juegos basados en famosos, como los exitosos Moonwalker de Michael Jackson y Castle of Illusion: Starning Mickey Mouse.

Megadrive
El segundo modelo aparecido en 1994, más reducido.

Por si fuera poco, Megadrive era compatible con los juegos de Master System, mediante un adaptador. ¿Qué más se podía pedir? Poco a poco, Megadrive fue ganando terreno, pero todavía faltaba una cosa para dar el salto al estrellato definitivo.

Nintendo tenía a Mario, pero… ¿que tenía Sega?  Ni Alex Kidd ni Wonder Boy eran demasiado conocidos, asi que Hayao Nakayama, responsable de Sega en aquel entonces, reúne al programador Yuji Naka y al diseñador Naoto Oshima. Les dice que creen a la mascota definitiva. La leyenda también cuenta que se hizo un concurso entre los empleados de Sega. Salieron varios, como un hombre gordo y con bigote que al final sería el Dr.Robotnik/Dr.Eggman, y un conejo (incluso se diseñó a Knuckles).  El planteamiento del juego era de avanzar y recoger objetos. Pero esto era un desarrollo lento y se parecía a Mario, de modo que eligieron un juego en el que se arrollara a los enemigos a toda velocidad con las púas: sería un erizo. Se coloreó de azul porque representa el futuro, la modernidad y además pega con el logotipo de Sega. Pero mantuvieron el proyecto en secreto para reventar cuando saliera Super Nintendo. Era la “estrategia” que se guardaban en la manga los chicos de Sega. Resultado: Sonic the Hedgehog se convierte en el mejor juego del año 1991 y se venden un  millón de Megadrive en esas navidades sólo en EEUU, desbancando por fin a NES, que empezaba a verse como una consola anticuada en favor de los sorprendentes gráficos, colorido, música y fluidez de juego de Sonic.

Streets of Rage 2
No hacía falta conversiones de recreativas, Streets of Rage 2 es de cosecha propia y se le considera el mejor beat’em up de la era 16 bits.

La segunda parte no se haría esperar, y en 1992 tendríamos a Sonic 2, donde se nos presentaba a nuestro eterno compañero, Tails. El juego está lleno de curiosidades, como que fue desarrollado en Sega América (porque inicialmente Sonic 2 en Japón acabó siendo Sonic CD), tendríamos modo 2 jugadores y claras referencias a Dragon Ball (Super Sonic) o incluso Star Wars (el Death Egg).

Pero Sega estaba con la mosca detrás de la oreja tras ver al soberbio Street Fighter II lanzando Super Nintendo. El objetivo era crear un juego de lucha tan grande o mejor incluso que la obra de Capcom. Se reunieron a los mejores programadores de Sega América y a miembros de los que crearon algunos de los primeros juegos de lucha de la historia, y se les dio un objetivo: hacer un juego de lucha con el mismo colorido y unos personajes tan grandes como los de Street Fighter II.  Lógicamente, las posibilidades de Megadrive no daban para más, aun así se consiguió un buen resultado. El juego se llamó Eternal Champions.

Dado que se necesitaban seis botones para jugar (pulsando START se cambiaban las funciones del mando original), Sega lanzó un mando de 6 botones. Pero, lógicamente, Street Fighter 2 seguía siendo infinitamente superior y durante los años 1993 y 1994 Sega y Nintendo peleaban por  ver quien tendría el mejor Street Fighter II.

A Sega le vino muy bien también contar con licencias exclusivas de Disney. Los juegos de Mickey Mouse y compañía funcionaban muy bien y eran de gran calidad, e incluso Dave Perry (Earthworm Jim) hizo una versión de Aladdin bestial, con animaciones que parecían de la  propia película. Y por supuesto el apoyo de EA, ya que el primer FIFA salió para Megadrive. Además, Treasure, un grupo que se separó de Konami y son conocidos por ser los dioses de los juegos en 2D (Gunstar Heroes, Ikaruga…) hicieron sus mejores juegos en la 16 bits de Sega. Digamos que era la compañía que sólo trabajaba para Sega y era la envidia de la competencia, así como Rare lo era para Nintendo.

Sonic 3
La técnica de ensamblado de cartucho llegó con Sonic 3 & Knuckles, en el que insertando otros juegos de Sonic en el cartucho añadíamos gran cantidad de extras.

Cuando en Sega tuvieron lista la recreativa Virtua Racing (1992), juego de Formula 1 hecho exclusivamente a base de polígonos, se pensó más tarde en una conversión a Megadrive. Yu Suzuki dio el paso a los juegos de carreras 3D y también lo daría en la lucha con Virtua Fighter, pero todo a su tiempo…

¿Cómo trasladar un juego en 3D, exclusivo de polígonos, a una consola tan pobre como Megadrive? Muy fácil, al igual que hizo Super Nintendo con el chip Super FX, había que “dopar” al cartucho con un chip extra que le quitara trabajo al procesador de la consola. Ya pudiendo mover unos primitivos polígonos, al chip en cuestión se le llamo Sega Virtual Procesor (SVP). La versión domestica de Virtua Racing acabó saliendo en 1994 y no se volvieron a lanzar más juegos con dicha modificación.

Aparte del adaptador para jugar a juegos de Master System, se lanzaron mandos arcade como los de las recreativas de tres y hasta seis botones, y el Menacer, una pistola que podíamos montar de muchas maneras. Al final para el Menacer se lanzaron los minijuegos que iban con la pistola y otros como el juego Terminator 2 Arcade Game.

Al igual como ocurrió con Master System, en 1994 salió una segunda versión, Megadrive II, más pequeña y eliminaba cosillas como la entrada para auriculares y el control de volumen de la primera versión.

Aparecieron cosas como el Mega Jet, que era una Megadrive que se introducía en los asientos de los aviones japoneses de lujo, así tú podías echarte una partida mientras viajabas. En los últimos años se ha visto como algunos fabricantes, bajo el permiso de Sega, han lanzado aparatos en los cuales se incluyen recopilaciones de juegos de Megadrive, incluso consolas que son portátiles y se pueden conectar al televisor también mediante un cable. Cabe destacar también la existencia de Genesis 3 (Megadrive 3), algo que no ha hecho directamente Sega, parecido a los hechos de Master System en Brasil.

Gunstar Heroes
Gunstar Heroes, el primer juego de los ex-Konami Treasure ofrecía un juego con un ritmo brutal. Uno de los run & gun por excelencia.

 

Juegos imprescindibles para tu juegoteca

  • Comix Zone
  • Golden Axe
  • Gunstar Heroes
  • Soleil
  • Sonic The Hedgehog
  • Sonic 2
  • Sonic 3 & Knuckles
  • Streets of Rage
  • Streets of Rage 2
  • Super Street Fighter II

sonic

Mi experiencia personal

Desde que se la regalaron a unos vecinos y vi a Sonic correr, tenía claro que quería esa consola. Ahorraba el dinero pero siempre me lo gastaba en otra cosa. Incluso cuando todos estaban locos con Playstation yo prefería la Megadrive, así que cuando empecé a coleccionar en serio la consola de Sega fue una de mis primeras compras. Sonic en 16 bits me vuelve loco.

sega megadrive

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Constante estudiante de la historia y cultura del videojuego, he puesto mi granito de arena en GameFest, RetroMadrid y otros fregaos que me meto de vez en cuando. Me apasiona el mundo del coleccionismo y poseo unos 40 sistemas y mas de 1000 juegos originales.

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