Braid, la memoria trenzada

1407
9
Compartir
Análisis Braid PC

La memoria es un lugar extraño. Ya nos lo contaba Gondry en Eternal Sunshine of the spotless mind. Aquí, veíamos como un hombre decide borrar todos los recuerdos que tiene de su exnovia. En el proceso, se reenamora de ella. Mediante el recuerdo representamos de una forma subjetiva una realidad pasada. La alteramos y adecuamos a nuestros sentimientos o ideas. La memoria es un lugar peligroso. Quizá más que extraño.

En este terreno juega Braid. En el recuerdo, la memoria. Si los juegos (desde los que jugamos en la calle de niños hasta el Medal of Honor) representan una realidad en concreto, Braid va un paso más allá: no se contenta con representar la realidad, sino que representa la memoria. Quizá por eso nunca podamos morir. Porque no estamos ahí, sino que es un viaje por nuestra mente.

Análisis Braid PC

Braid no precisa de artificios para comenzar. Ni escena introductoria, ni menús o imágenes de estudios y distribuidoras. En Braid vamos directo al meollo. Comenzamos con nuestro personaje en las tinieblas, no lo vemos, al fondo la ciudad resplandece de una forma extraña. Algunos han querido ver aquí destrucción, otros la belleza del atardecer. Cuando nos acercamos a nuestra casa vemos por primera vez a Tim, el protagonista. El juego está estructurado de tal forma que cada habitación de la casa es un mundo con múltiples niveles. Comenzamos por el segundo mundo o habitación pues el primero estará reservado para el final.

El juego se mueve así entre tres niveles discursivos: la casa, el presente; las nubes, ese lugar intermedio entre el presente y la memoria, donde conoceremos la historia de Tim; y los niveles, el viaje entre los recuerdos. Si Braid destaca por algo es por saber conjugar la mecánica y la historia de una forma precisa. Quizá tan solo Portal ha sabido hacerlo igual (y ambos son juegos de puzles y plataformas ¿qué pasa con este género?). Cada mundo tiene una mecánica especial relacionada directamente con la parte de la historia que nos cuenten, una historia muy desmenuzada y ambigua que no nos dejará nada claro. Por ejemplo el segundo mundo llamado Tiempo y Perdón se juega como un plataformas normal, con la habilidad de rebobinar el tiempo. De esta forma podemos restaurar los pequeños errores del pasado que tanto parecen aterrorizar a Tim.

Análisis Braid PC

En vez de atosigar al jugador con mecánicas recicladas mundo tras mundo (acumulando habilidades conseguidas), estas varían constantemente. La única inmutable es aquella de rebobinar el tiempo. Pues de eso se trata la historia. De un hombre que ansía recuperar a su princesa perdida, o huida, tras varios errores que él mismo ha cometido. El recuerdo, la memoria, los errores y cómo sanar heridas pasadas son las temáticas en torno a las cuales gira el juego.

Muchos han querido ver la belleza de los gráficos y la música en este juego, olvidando también la belleza de la mecánica. Se podría achacar que no morir es un gran defecto en un juego donde el ensayo-error monopoliza el aprendizaje nivel a nivel, pero ¿qué necesidad hay? A diferencia de, por ejemplo, Super Meat Boy donde morir es la base, aquí tan solo necesitamos aprender en qué hemos fallado. El error no solo está permitido, sino que se necesita para avanzar.

Cuando nos demos cuenta, habremos acabado Braid, casi sin quererlo. El nivel final es una delicia por la belleza destructiva que porta en él. No se puede decir mucho de Braid porque Braid habla por sí solo, a solas, con cada jugador. Susurra palabras, sonidos, sensaciones. Cada juego es distinto porque cada jugador es distinto. Podemos desesperarnos con sus puzles o con la historia que no se cuenta. Pero la belleza radica ahí. Porque Braid ante todo y sobre todo, es belleza. La belleza hecha videojuego.

Braid ficha

Compartir
Artículo anteriorLagunaRivier News no. 3 - 16 de junio
Artículo siguienteAnálisis de Chaos Rings
Yo iba para diplodocus y mira en qué he quedado. Una amalgama de devorador de películas de monstruos de los cuarenta, lector compulsivo de novelas pulp y ensayo, fan de no ir a conciertos y videojugador hasta que se caigan los ojos por lo reseco.

9 Comentarios

  1. Un análisis brillante Kyuni, me he enamorado de él. Actualmente estoy jugandolo y es verdad que desquicia algunas veces (el mundo en el el tiempo va según tu dirección es para tirarse de los pelos) pero de eso se trata, de mecánicas originales y no repetitivas y sobre todo para nada fáciles. Desde luego Braid es una auténtica maravilla que no se encuentra en otro castillo ;)

  2. Creo que es el juego que marcó el punto de inflexión en la actual generación de juegos indie. Curiosamente se lo regalé a mi novia (nada jugona) y se lo finiquitó en un plis-plas con todas las estrellas y sin guía alguna.

  3. Según me pase Hard Reset me voy a poner con este. Le tengo ganas desde hace bastante, pero su elevado precio para ser un juego indie y digital me tiraba para atrás. Ahora y gracias a ese magnífico y nunca poco alabado Humble Bundle V lo voy a poder disfrutar.

  4. He tenido la suerte de jugar a este juego y es realmente una maravilla. Lo recomiendo, sí señor. Muy buen análisis, por cierto. ;)

  5. J-U-E-G-A-Z-O

    Desde luego juego de los que te diviertes y de los que sufres hasta lanzar el mando contra la cama. Es bastante entretenido este juego y la cantidad de tiempo que pierdes cada 5 minutos porque te has atascado y no sabes como conseguir una pieza de puzzle. Hace que apenas se note su corta duración.

  6. Tuve la (genial) idea de jugar a este juego de manera paralela con otro amigo en la pasada Murcia Lan Party. Sin duda ha sido una de las experiencias más satisfactorias a las que he jugado en mi vida. Si bien resulta frustrante al ver que algunas estrellas tienen una manera de resolverse un tanto ambiguas y que pueden llegar a ser producto de la potra más potrosa.

    Genial análisis Kyuni, chapeau.

Dejar una respuesta