Crónicas de la Murcia Game Party

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La Murcia Game Party ha sido una “feria” de videojuegos que ha tenido lugar en Murcia, un evento que podría haber estado realmente bien y que a muchos nos ha dejado con un sabor de boca no muy agradable en su conjunto.

Ha tenido cosas que han estado bastante correctas, algunos honrosos aciertos, pero no han logrado quitar el mal sabor de boca que nos ha dejado a muchos. Los que han escrito este artículo no hablan desde el desconocimiento, desde la perspectiva del visitante únicamente. Han estado metidos dentro de ese mundo y saben que los errores imprevisibles no deben ser atribuidos a la organización, que por algo no se pueden predecir. Lo que deja ese mal sabor son los errores de fondo.

De primeras, ha habido bastantes días en los que el evento ha estado algo “muerto”. Un lugar tan grande como el Palacio de Congresos se veía terriblemente vacío con solo un par de cientos de personas dentro. En gran parte, culpa de los precios de las entradas, que en taquilla eran de 14 euros para el día completo (para las mañanas eran 7 euros y para las tardes 9). Sí, por el precio de un abono en algunos Salones del Manga, aquí entrabas un día. En los tiempos que corren, 14 euros no es algo que se pueda permitir mucha gente.

Oculus Rift - Murcia Game Party
Aquí Roldán flipando con el Oculus un rato

Por no hablar de que no ha habido abonos de varios días hasta el mismo día de la apertura de la feria, en el que unos cuantos carteles de papel colgados en el interior avisaban de que por el módico precio de 42 euros podías entrar los 4 días restantes de evento. Ese precio, para lo que había en el interior, es injustificable de cualquiera de las maneras.

Ojalá se pudiera decir que merecía la pena gastarse 42€ para entrar a este evento de videojuegos. Pero no, siento decir que no. En el interior la escasez de actividades era total, solo podías jugar y participar en torneos, poco más. Había un Oculus Rift de la asociación Real o Virtual, de lo más destacable del evento. La gran novedad y lo que más podía llamar la atención a los consumidores. Correctamente colocado nada más entrar al recinto, pero no tan destacado como se merece a pesar de las cajas decorativas y el mural de Tron, que pasaba desapercibido tras las pantallas. Si eras paciente y aguantabas la cola (o afortunado por ir uno de los días en los que escaseaba), podías pasear por los paisajes de Dear Esther, Skyrim o, simplemente, montarte en una montaña rusa, y disfrutar como nunca durante unos minutos.

La escenografía más acertada del lugar fue la que vestía el Call of Duty: Ghost, con moto y todo. Cuatro jugadores frente a una gran pantalla y rodeados por una zona de guerra: cartuchos vacíos, balas, barricadas… Una lástima que no tuviera más protagonismo, y que otras zonas (como la retro) no siguieran ejemplo. Estas ambientaciones se agradecen y son las que de verdad llenan la sala.

Junto a ella, en el mismo piso, se encontraba la zona de los torneos. Muy bien ambientada en una semi-penumbra con algunos focos móviles dando un punto de color al ambiente. Aunque para los observadores podían resultar molestos a ratos, daban un buen toque a una sala que, a priori, no necesitaba ser elegante. Otro punto bueno de la zona fueron los comentaristas para ciertos torneos, que daban ambiente. Como no participamos en ningún torneo, poco más podemos decir de la zona, salvo que era de las partes más animadas del evento y con más gente circulando.

Murcia Game Party - Champú Perros
Clara referencia a Call of Duty: Ghost

Pocos stands, solo dos realmente relacionados con estudios de videojuegos, cuatro o cinco tiendas, un escenario -que debía sobrevivir a la “Zona Dance” asentada enfrente- y luego muchísimas consolas para el uso de los asistentes. Y sí, había actividades todos los días, pero el 80% de ellas no tenían nada que ver con los videojuegos. A destacar, la cantidad de gente dispuesta a probar el IslaBomba de los Sons of a Bit. Siempre encontrabas a alguien con el mando en la mano y un movimiento continuo, que hacía que el stand fuera todavía más atractivo.

Y esto lleva a otro punto, la desinformación. No había indicaciones claras de dónde estaba nada, encontrar la sala de conferencias fue cuestión de preguntar directamente al no haber casi cartelería interior. No sabías donde estaban los stands de actividades, no había un plano a la entrada del evento que te indicara. Si no sabías lo que había previamente, te perdías con facilidad. Aunque esta desinformación empezó fuera del recinto. La ausencia de precio en las conferencias se anunció tras poner las entradas a la venta. Esto podía llevar a confusión y que alguien la adquiriera para las ponencias cuando no era necesario. En este sentido ha sido un desastre, ya que pasaron de dejar que creyéramos que eran de pago a poner “Jornadas sobre la industria del videojuego SICARM”, que tampoco decían claramente que eran gratuitas. No fue hasta pocos días antes del evento cuando dejaron claro en la web que eran de entrada libre.

El día de clausura, entradas a 5 euros y la exposición de videoconsolas dio honor a su nombre, pues al fin se abrió el conjunto de cajas. Estas rectificaciones son una ligera muestra de que las cosas se pueden hacer de otra manera. Esperemos que en próximas ediciones se queden con esto como punto de partida.

Murcia Game Party 59
Sí, durante cuatro días esto fue la exposición de consolas

Esta ha sido nuestra visión de un evento con mucho margen de mejora si se encuentra la voluntad para hacerlo. En otras ocasiones se ha demostrado que por aquí solemos dar segundas oportunidades a eventos que comienzan con mal pie, así que será cuestión de ver si aceptan las críticas y mejoran lo que tengan que mejorar para que tengamos un evento a la altura de lo que pueden darnos.

Para otro artículo (si puede ser mañana mismo) quedan las conferencias del evento, que merecen un trato independiente.

La redacción de este artículo ha sido realizada para la web por Isi Cano y Roldán García.

9 Comentarios

  1. Yo fui a una de las conferencias y lo que me pareció fatal es que dijeran que empezaban a las 10 y no abrir el recinto hasta las 10:15. También estoy de acuerdo con lo de la desinformación. Charlas gratuitas si, ¿pero cómo acceder? En fin, un poco un desastre.

    • A mi me pasó algo similar. Estuve media hora esperando para que empezara una y antes estuvimos varios preguntando donde era a los voluntarios, que ninguno tenía ni idea.

  2. Lo que me pregunto yo es si la rectificación de precios fue producto de una llamada de atención interna (“si no viene la gente esperada tendremos que tirar los precios”) o estaba pensada para exprimir al máximo a los visitantes de los primeros días.

    Gran crónica, para alguien que no ha ido muy ilustrativa y que da buena cuenta de los evidentes errores, algunos de ellos gravísimos. Evidentemente Levante tiene un cupo de eventos ‘frikis’ muy grande, empieza a estar saturado y, lo peor, muchos de ellos son más de lo mismo o intentan aprovechar el filón comercial caiga quien caiga. Espero que sirva para que en el futuro la perspectiva cultural vaya un poco más de la mano de la económica.

    • Yo creo que además de eso es que al ser la primera feria, están muy verdes. Realmente esta crónica es muy parecida a la mía de la Weekend Play porque pecan de los mismos fallos por casi los mismos motivos.

  3. No he ido, pero como participante de la Murcia Game Party (en la expo de concept art), tengo que decir que la organización ha tratado muy mal a las personas que han querido implicarse. Siendo su primera vez se les puede “perdonar”, y sólo esperar que aprendan de los errores.

    • Hablé con uno de tus compañeros y ya me contó los fallos de la expo (que aun así se os quedó de puta madre, la verdad). Rectificar es de sabios y espero que lo hagan para las próxima ediciones. Aun así creo que hay “errores” que hay que destacar, a pesar de que se escondan tras la excusa de la primera vez.

      • Isi, por eso he dicho precisamente que se les puede perdonar. Aunque en mi experiencia esto es más una falta de ganas que de otra cuestión. Por norma general lo que mueve a las empresas que montas estos eventos es el dinero (42 € e abono, ¿tendrá algo que ver con el sentido de la vida? xD), y no suelen preocuparse realmente por los contenidos. En Madrid pasaba algo así con el Expo Manga hasta que se hicieron cargo de él profesionales del sector, que miraban más por dar algo bueno al público que por ganar dinero. (Bajaron precios de la entrada hasta 1 € por día, sólo para que la gente pudiera comprar en los stands de expositores)

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