Extraño es comenzar este análisis, porque es un juego un tanto extraño. Este juego de plataformas desarrollado PlayDead Studios para Xbox 360, PS3 y la versión analizada: PC. Lo primero que nos llama la atención de este juego es su apartado gráfico. Nos sumerge en un mundo de oscura belleza que pocas veces hemos visto antes.

Estamos ante un juego que, en un primer momento, ya nos parece algo extraño. Estamos en un mundo lleno de blanco y negro, con un niño tirado en el suelo con los ojos cerrados tirado en medio de un bosque oscuro. Pero, ¿por qué está ahí? Se puede ver, si se desea, como una alegoría del limbo cristiano, pero en el que el peligro reside tras cada esquina y hay muchos males ocultos a primera vista.

Bellamente inquietante

Limbo es uno de esos juegos que, al verlos, lo que piensas es “pijo, es bonico el juego”. Pero mientras lo vas jugando, te das cuenta en realidad de que no es “bonito”, sino que es ocuro, siniestro, retorcido e, incluso, gore.

Limbo Analisis 1

La soledad es una constante

Ver Limbo es como ver un cuento infantil de los de antes de los Hermanos Grimm, dónde el héroe las pasa putas y, en muchas ocasiones, acaba muriendo vilmente. Aquí sufrimos esas dos cosas a la vez: morir es toda una constante y putas las pasamos en muchas ocasiones.

Pero eso es parte de la belleza del juego, el aprender de tus errores. Levantarte una y otra vez con constancia hasta que, al fin, acabas superando la adversidad de turno. Y sin más ayuda que tu cabecita. ¿Toda una lección de la vida? Quizás, quizás no. Al final, importa muy poco, porque lo importante es que hace el juego realmente divertido.

Otra parte de la belleza que nos sumerge en este juego está en su música. Melodías lentas y que casi no se escuchan por encima de los efectos de sonido de caminar, saltar o morir. Pero ahí está, por debajo de todo, arrullando a nuestro protagonista y acompañándolo en cada una de sus muertes.

Muchas luces, sí, pero también muchos puntos oscuros

Básicamente hay seis botones para manejar al niño, los cuatro del stick de control, otro para saltar o otro para agarrar objetos. No se necesitan más. El control con el pad resulta muy cómodo y sencillo de manejar, pero en PC tiene grandes problemas. Ni configuarción de controles de forma sencilla ni una configuración inicial cómoda. Para poder modificar los controles tienes que entrar al archivo de configuración del juego y, a mano, ir cambiando los comandos. Y, vamos, que como no te agencies un pad es bastante incómodo de manejar.

Limbo Analisis 2

Una muestra del "gore" del juego

Muy cómodo todo, tanto como intentar modificar cualquier otro parámetro del juego, que también debe de ser cambiado a mano dentro del archivo de configuarción. Estamos ante un cutre-port en toda regla, ya que ni siquiera se han molestado en añadir un menú de selección de resolución del juego, ni para poder poner fácilmente el modo ventana, ni configuración de botones ni nada de nada. Muy mal por ellos, sinceramente.

Otro punto oscuro del juego es su duración: unas 4-5 horas la primera vez que te lo pasas y, si eres mañoso y haces los puzles rapidito, puedes tardar solo un par de horas. De hecho, el juego podría ser terminado en una hora escasa.

Pero sus luces compensan… aunque no lo suficiente

Y con creces. La mezcla de plataformas y puzles impulsa a jugarlo hasta el final del tirón, sin parar y sin distracciones. Estamos ante un juego aceptablemente bueno. No maravilloso, pero sí bastante decente. Y con una forma de narrar la historia que me ha gustado bastante, sin necesidad de ninguna palabra, de ninguna escena explícita. Muy acorde con el resto del juego.

En definitiva, si os gustan los juegos de plataformas este juego os va a gustar, aunque tal vez el aspecto gráfico le pueda parecer siniestro a mucha gente. Pero, eh, puede daros una sorpresa a muchos de vosotros. No es un juego del que me vaya a acordar toda la vida, ni por asomo. No pasa de ser un juego entretenido y estimulante, pero a mí, personalmente, no me ha dejado un recuerdo indeleble. Y esto es, probablemente, el mayor error del juego. Quedarse en una mera fachada con una jugabilidad entretenida, sin dejarte nada para el recuerdo.

Es, a todas luces, un juego “de transición”, para jugar entre un juego y otro, un juego que puede dejarte totalmente indiferente y, para mucha gente, no es más que un juego del motón. Y tal vez tengan razón y este título no sea más que un indie muy crecido y sin nada detrás.

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