Mass Effect, mi saga de la generación II

538
1
Compartir
tired_garrus_by_mossarelli-d6met1e

La saga Mass Effect ha evolucionado en muchísimos aspectos a lo largo de los años. Probablemente, el aspecto más importante ha sido en el desarrollo de la historia y en el guión. Todos sabemos como comenzó la saga, con un héroe prototípico y seguro de sí mismo cuya misión era salvar el mundo. Sí, teníamos la opción de ser un “rebelde”, pero no un cabrón o una persona con temores.

Con el tiempo, eso cambió. Ya en Mass Effect 2 podíamos ser un tipo más humano. Duro en muchas ocasiones, pero con debilidades y con puntos flacos. Y esto se lleva a otro nivel en Mass Effect 3, donde la idea de que tal vez esta historia no acabe bien nos sobrevuela toda la trama, la sensación de que la muerte nos ronda. Esta tercera parte es en la que más incertidumbre podemos ver en Shepard, cuando más humano lo vemos, más inseguro, más cansado. Sobre todo cansado.

Estamos ante un hombre agotado, cansado de luchar y de ver morir a sus amigos y compañeros. Cansado de tener una pensada carga sobre sus hombros, de tener que dejar de lado todo lo que le importa para cumplir su deber. Cansado de los viajes, de las luchas y de la inestabilidad. Pero, claro, esto es algo que muchísimos jugadores no van a ver, porque no quieren.

Y es que Mass Effect, en tu totalidad como saga, nos ha permitido ver sus tres historias de maneras muy diferentes. Si quisiéramos, en Mass Effect 3 nuestro Shepard podría seguir siendo el héroe, el tipo duro cuyos sentimientos no necesitamos conocer. Pero, claro, ¿qué encanto reside en ello? ¿De qué nos sirve no poder emocionarnos o implicarnos emocionalmente con el juego?

Personalmente, con Mass Effect 3 me he implicado bastante. He sufrido, llorado y sangrado con él. Lo he vivido muy intensamente, más de lo que he vivido cualquier juego en… joder, creo que más de lo que he vivido nunca un juego. Y no es solo por el juego, es por ser la culminación del viaje. Es ver como todos los personajes con los que te has encariñado vuelven a la palestra para cumplir un papel, ver como finaliza un viaje.

Y es que Mass Effect 3, incluso a nivel de implicación emocional, no es nada si no has jugado antes al resto de la saga. No es nada si no has sangrado en Virmine, en la Ciudadela, en Ilos, en Omega, en la base recolectora, en la Tierra… No es nada sin su pasado, absolutamente nada.

1 Comentario

Dejar una respuesta