Cada vez los videojuegos tienden a querer ofrecer la experiencia más realista posible; ya sea con potentes gráficos, movimientos faciales y corporales naturales o contando con actores reales. La tecnología avanza y hace posible todo esto, pero ¿es realmente necesario? ¿Está la diversión ligada a lo realista? Hagamos un repaso.

Nos gustan los gráficos, no podemos negarlo. Ver con una claridad casi total una ciudad del mundo, un reino de fantasía o un guerrero y su enorme armadura brillante es una pasada. Claro que nos gusta. Pero no hay que olvidar que si esos juegos no ofrecen un mínimo de diversión, no valen de nada. Es por ello que aun a día de hoy siguen publicando juegos con unos gráficos mucho menores y que sin embargo divierten como ninguno, y otros que pese a poseer unos gráficos normalitos, nos pasamos días y días debido al gran entretenimiento que suponen. Veamos un ejemplo.

Fallout 3

realismo - 1

Esta entrega de Fallout para la actual generación nos ha enamorado enormemente. Un pedazo de Sandbox post apocalíptico, donde nosotros somos dueños de nuestros actos. Fallout 3 era inmensamente divertido y su realismo no estaba muy allá; caras que se repiten por doquier, voces recicladas, expresiones nulas y paisajes pasables. Pero nos lo pasábamos pipa. Da igual que beber agua del vater siente fenomenal o que todo el mundo se olvide al poco tiempo de que hayas matado a la mitad de la población que quedaba.

realismo - 2

¡Señor cerebro! ¿Qué tal?

Cada vez los jugadores son más exigentes, y eso no es malo, pero hay que tener fundamentos. Si estamos jugando a un juego en el cual podemos recorrer toda la ciudad, pero al caernos al mar no podemos nadar, tachamos a ese juego de la falsedad más absoluta que existe e incluso algunos dejarían de jugar ¿por qué? Es decir, es cierto que no hubiera costado nada que el personaje nadara, pero, ¿es necesario? ¿Aportaría realmente algo a la experiencia? Probablemente no.

Si echamos la vista atrás, antes nos parecía realmente divertido (porque lo era y lo sigue siendo) que un personaje pixelado corriera por un scroll matando tortugas. Nos encantaba hacer una línea en el tetris y nos enamoraba recorrernos las mazmorras de Zelda. Y era simple y llanamente porque nos divertían.

realismo - 3

Lo exquisito de lo retro

Es genial que se consigan efectos de física muy reales, la iluminación, las sombras, personalidades, texturas y posibilidades como si fueran la vida misma. Pero eso no tiene que significar que todo sea así. Si haces una pequeña grieta en el suelo y luego se regenera, ese hecho no debe torturarte a muerte. Prefiero un realismo absurdo y divertido que un realismo extremo y aburrido.