Ocho Quilates (Una historia de la edad de oro del Software español)

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ocho quilates

Llegas a casa después de dos duras horas en el colegio aprendiendo los afluentes del tajo, dejas tu mochila junto a la cama y miras tu pequeña colección de juegos junto al teclado; dudas por unos instantes… ¿Ikari Warriors? ¿tal vez el Capitán Trueno? Bah, que diablos, hoy estoy marchoso, mejor una al Target Renegade.

Metes la cinta en el ordenador, pones el contador a cero y tecleas RUN” y pulsas Intro. Ni ñiii NIIIIIIII. Vas a la cocina a ponerte una rebanada de pan con Nocilla y vuelves para ver como poco a poco la pantalla de carga va completando su dibujo; intentas comerte la rebanada un poco más despacio para que coincida con el momento en que el juego finalmente carga y es justo ahí cuando engulles el último pedazo…. sabe a gloria.

nocilla
Nocilla, energía para el triunfo

Con estos dos párrafos puede resumirse fácilmente la infancia de muchos jugones que ya han pasado la treintena. Una época en la que la industria española del videojuego podía tratar de tu a tu en cuanto creatividad y originalidad a los colosos de fuera de nuestras fronteras, donde la penetración tecnológica en nuestros hogares supuso la estandarización de la informática y ocio electrónico para el usuario.

Ocho Quilates (Una historia de la edad de oro del Software español), obra del periodista Jaume Esteve Gutiérrez editor de la recientemente extinta Marca Player y editado a través de Start-T Magazine Books pretende ser la crónica de una década donde se nos narra el nacimiento, el cenit y el colapso de una industria completamente desconocida hasta aquellos momentos en nuestro país. Dividido en dos volúmenes (1983-1986 de 256 páginas y 1987-1992 que saldrá a finales de Septiembre) Jaume pretende acercarnos este periodo gracias a sus más inmediatos protagonistas, aquellos chavales y no tan chavales que hace cerca de 30 años y fascinados con la posibilidad de, desde sus propias casas, sótanos o guardillas programar para estos microordenadores, decidieron crear sus propios programas y juegos.

Como si de una charla entre amigos se tratase vivimos la llegada de los míticos ZX80 y ZX81 de Sinclair, la creación de Amstrad España; de como iba cimentándose la programación y la distribución de los juegos de una manera completamente amateur hasta llegar a la profesionalización de los estudios o la creación de una red de distribución de títulos. Indescomp Dinamic, Erbe, Opera soft y Made in Spain son las compañías que de boca de sus miembros y fundadores nos narran las peripecias que tuvieron que pasar por un mercado virgen e inocente, donde los programadores hacían lo que realmente querían sin tener que estar sujetos a los dictámenes de la industria; esto te hace darte cuenta que los primeros programadores indies fueron ellos.

abu simbel
¿Dark Souls? Bitch please, esto es hijoputismo ochentero en estado puro

Una obra casi de obligada lectura para todo aquel que viviera aquella época y más que recomendable para aquellos que eran demasiado jóvenes gracias a una narrativa amigable y cercana donde descubriremos los entresijos que jamás nos hubiéramos imaginado con la poca información y medios de los que disponíamos en aquel entonces (aún recuerdo la llegada de la mítica MicroManía en formato periódico, toda un impacto para los jugones que nos juntábamos en el patio y mirábamos mientras nos comíamos el bocata de mortadela). Como nota negativa tengo que decir que un primer volumen de 250 páginas puede ser fácilmente despachado de una sentada en una tarde y te deja con ganas de más, mucho más; aún así, siendo un proyecto autoeditado y conociendo al público al que está dirigido entiendo un poco esta decisión aunque no la comparto.

bolibic
Si entiendes la relación entre ambos, es que debes comprar este libro

Podéis haceros con el libro de varias formas distintas a través de su página web http://www.ochoquilates.com , desde 3,95€ en formato digital hasta los 28€ que cuesta la edición 16 bits con lámina de gran ilustrador Azpiri. Creo que es un crimen llamarse jugón y no hacerse con este primer volumen aunque sea en su versión digital. Y una recomendación personal, cuando terminéis el libro, prepararos una rebanada con nocilla, por un momento sabrá casi tan deliciosa como aquellas que nos zampábamos.

2 Comentarios

  1. Me encanta, le he seguido la pista a este libro desde que supe que se estaba gestando y sé que va a caer tarde o temprano.

    A esos que nos dicen que pecamos de mirar atrás (yo puedo mirar hasta la era NES/Amstrad a lo sumo) les invito a que tengan los santos cojones de ponerse con cosas tipo La abadía del crimen, el Prince of Persia original o los juegos de Operasoft. Ojalá alguno hoy pudiera decirme que es capaz de disfrutarlos tanto como yo los disfruté en su día, y eso que no me acabe casi ninguno. ESO era dificultad, y no las mariconadas de ahora.

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