Cuando se le descubrieron tetas a Samus
Xenoclassics (III): Metroid
El fallecido Gunpei Yokoi básicamente se encargaba de toda la parte de hardware en Nintendo, y de las manos del ingeniero salieron cosas como Game & Watch, Game Boy o la desafortunada Virtual Boy. Rara vez lo veíamos metido en un juego, pero trabajo suyo como productor eran los Super Mario Land de la portátil de Nintendo y el juego de la primera gran heroína de los videojuegos, el revolucionario Metroid (junto a Yoshio Sakamoto, de Donkey Kong Jr.), que aparecería en 1987 para NES, mientras se desarrollaba a la vez Kid Icarus. Metroid viene de la palabra “metro” (porque el juego se desarrolla en conductos subterráneos) y “oid” de android o androide.
La Federación Galáctica pretende preservar la paz entre todas las culturas del universo, pero a menudo muchas naves son atacadas por Piratas Espaciales. Para frenar esto se ha contratado a varios cazarrecompensas, pero eso no impide que los Piratas roben en una nave de investigación unas cápsulas que contienen una extraña y peligrosa forma de vida: los Metroids. Los Piratas se han ocultado en las profundidades del planeta Zebes y se teme que allí quieren reproducir a los Metroids para soltarlos en otros planetas y destruirlos. La cazarrecompensas Samus Aran es enviada al planeta Zebes, casualmente donde fue adoptada y criada, para destruir a Mother Brain, que controla las defensas de la fortaleza.
Autor: Jose Angel
Iwata informa: “Esto revolucionará la industria del entretenimiento”
En este caluroso 17 de abril ha tenido lugar un nuevo Nintendo Direct, donde la compañía nipona nos pone al día de los juegos que llegarán a sus consolas en los próximos meses. Sin embargo, esta vez Iwata ha aparecido con un objeto esférico en sus manos y se ha negado a hablar de la Nintendo 3DS o WiiU. En su lugar, ha hecho una demostración del uso de este objeto que denominó "balón". En un repentino giro de los acontecimientos, ante el estupor de los espectadores que comentaban el evento en diferentes redes sociales, soltó el susodicho balón al suelo y lo pateó.
Inesperadamente, el objeto no se rompió ni pareció sufrir daño alguno. En su lugar, rebotó levemente. Iwata lo recogió del suelo con su impertérrita sonrisa, tan solo para dejarlo caer instantes después. La red ardía mientras Iwata comentaba como aquel extraño "balón" (también usó términos como "pelota" o "bola") permitiría jugar a cualquiera que tuviese unas piernas y pudiese sostenerse sobre ellas, de una edad comprendida entre los 3 y los 99 años. Así, Nintendo se reafirma en su postura de que jugar no está limitado por la edad.
Autor: Diego Freire
Emulador de Game Cube en Android
Ojito a esta noticia que he visto casi de casualidad. El equipo detrás del fantástico emulador Dolphin para PC, que emula Game Cube y Wii y que permite incluso verlo mejor que en la consola original, están desarrollando una versión de su emulador para Android. Poquita broma.
De momento, en Google Play podréis acceder a una versión pre-alpha del mismo, que es bastante probable que ni se ejecute ni cargue ningún juego y, si lo hace, tarde o temprano acabará crasheando. Pero esta versión está destinada a los alpha-testers y a cualquiera que quiera colaborar, no a los usuarios, y eso hay que tenerlo muy presente.
¿Lo malo? Que parece que lo que al principio se dijo de que el emulador se podría utilizar en la mayoría de móviles actuales con cierta potencia y OpenGL ES 2 ha quedado en agua de borrajas, ya que el creador de la aplicación está comentando ahora que solo móviles con OpenGL ES 3 podrían moverlo correctamente. Traducción: que el único móvil que puede moverlo ahora mismo es el Galaxy S4, ni más ni menos. Esperemos que pueda optimizarlo más adelante para dispositivos menos potentes.
Aunque, oye, ¿quién esperaba poder utilizar una GameCube en los dispositivos actuales? A esto todavía le quedan años de desarrollo y, quién sabe, de aquí a 3-4 años tal vez la mayoría de nosotros tengamos un dispositivo capaz de mover este emulador, viendo al ritmo que avanzan los smartphones.
Vía | Droid Gamers
Autor: Roldán García

























