Análisis de Trópico 4

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El juego tiene ya un tiempo, pero aprovechando que FX Interactive ha lanzado hace poco Trópico: Global Power, que incluye todos los Trópico con sus expansiones, me he decidido a darle un tiento a Trópico 4, que llevaba ya demasiado tiempo en mi lista de juegos pendientes. Y bien que he hecho probando el trabajo de Haemimont Games.

La estrategia de gestión no es el género que más me apasiona, lo admito, pero de vez en cuando me gusta pasarme unas horas delante de la pantalla delante de este tipo de juego, con predilección a la saga Caesar o a algún Tycoon (ay, RollerCoaster Tycoon, la de horas que he gastado en tus parques de atracciones). Y Trópico 4 ha complido mis espectativas.

Vida en el Trópico

De primeras, la premisa de la saga Trópico me llama mucho la atención: conviértete en el Presidente de una República Bananera (Trópico) y dirígela de la manera que quieras para convertirla en una potencia a respetar.

Puedes ser un Presidente democrático, dictatorial, militarista, intelectual, industrialista… hay muchos roles que puedes escoger para tu personaje. Este avatar de tí mismo puede ser un personaje prehecho (como Castro o el Ché) o estar personalizado para incluir las habilidades que más te convengan en cada partida misión de la campaña o en tu partida personalizada.

Trópico 4 Análisis
Esta es la forma en la que nos dan misiones

Como Presidente de Trópico, tendrás acceso a ciertos elementos que, hasta ahora, no había visto en un juego de estrategia de este tipo: posibilidad de ordenar asesinatos o detenciones de determinados individuos, amañar elecciones, defraudar dinero para llevártelo a tu cuenta privada en Suiza… Y mucho, mucho más.

Déjate de líderes, ¿como se maneja Trópico?

Vale, vale, que me enrollo. Se que la figura del líder es extremadamente secundaria. De hecho, en todo el juego apenas he movido 2-3 veces mi avatar virtual por el mapa (y solo lo he hecho para acelerar obras de una construcción grande). Lo que de verdad importa en Trópico 3 es la gestión de tu ciudad, la economía y el comercio.

La gestión de la ciudad puede ser o muy sencilla si ponen las bases como es debido o extraordinariamente compleja si metes la gamba en los primeros pasos o te empiezas la partida con una ciudad ya comenzada para ponerte un reto.

Hay que tener en cuenta bastantes factores a la hora de gobernar tu ciudad: la vivienda, delincuencia, seguridad ante catástrofes naturales (que las habrá, tenedlo por seguro), empleo, medio ambiente, alcance de la red eléctrica, represión del gobierno, libertad de los ciudadanos, religión, educación… y más. Y todo ello es importante, si alguno de esos indicadores está bajo habrá protestas por parte de los líderes de las diferentes facciones políticas de Trópico. Y, si está muy bajo, puede ser motivo de que ciudadanos corrientes se lancen a la selva para convertirse en rebeldes golpistas.

Trópico 4 Análisis
Y, justo en este momento, te das cuenta que no has construido todavía un parque de bomberos

 

Estos medidores se mantienen altos construyendo los edificios adecuados (fábricas para dar trabajo, bomberos para seguridad contra catástrofes, periódicos para aumentar la libertad, policía para mejorar la seguridad…), gestionando los que ya están construídos y manejando bien los decretos.

Los decretos se pueden utilizar para dictar leyes que afecten a toda tu población o para realizar eventos temporales que te den ciertos beneficios. Por supuesto, cada ventaja de un decreto tiene su desventaja. Uno de decretos que más vas a utilizar, vivienda gratuita, tiene la contra de que pierdes todos los ingresos que recibes por los alquileres, que a la larga son un buen puñado.

Edificando se construyó Roma

La variedad de edificios de Trópico 3 va justita. Aunque el número de 70 edificios al principio parece suficiente (aunque si pensamos que Cities XL tiene 700 edificios…), la realidad es que a la larga son muy pocos edificios. De hecho, la campaña está pensada para que las misiones nunca duren lo suficiente como para que llegues a construir todos los edificios que necesitaría tu ciudad. Porque, una vez construyes todo lo que debe de estar construído, poco queda que hacer (si te lo has montado bien y has construído todo en el momento adecuado y no a tontas y locas, claro).

La gestión a largo plazo se puede hacer verdaderamente monótona, aunque en la campaña está todo lo suficientemente bien llevado como para que no llegues hasta ese punto. A partir de cierto momento, todo es coser, cantar y ver engordar tu cuenta de Suiza.

Aunque el juego tiene un gran, inmenso y gigantesco pero: todo lo que haces en una misión no te vale de nada en la siguiente. Da igual que hayas creado un imperio económico solvente y que ingrese miles cada mes, en la siguiente misión vas a comenzar desde cero porque al juego le da la gana. Y, caballeros, eso acaba frustrando un poco.

Trópico 4 Análisis
Las pantallas de carga nos regalan auténticas perlas de sabiduría

Pero la política absorve

Por suerte, el tema político y económico está muy bien cuidado y llevado en Trópico 4. Este aspecto está dividido entre la política exterior y la política interior. A nivel local, de tu isla, tendrás que bregar con las diferentes facciones. Si una facción está muy descontenta contigo podría incitar a la rebelión, por poner un ejemplo, y por lo general te pondrá trabas a todo lo que hagas. Que sí, que podrías intentar encarcelarlos a todos, pero así no se solucionan los problemas (normalmente).

Mantener a todos contentos es una tarea jodidilla una vez avanzas lo suficiente en la campaña. Cualquier decisión que tomes va a gustar a unos y disgustar a otros. Prepárate para tener a oleadas de quejicas acosándote a cada minuto.

La política exterior, aunque simple, es bastante efectiva. Al estar ambientado en plena Guerra Fría, hay dos superpotencias que rigen el devenir de todo: Estados Unidos y la Unión Soviética. Ambas superpotencias, dependiendo del nivel de relación que tengas con ellas, te apoyarán o te pondrán trabas.

Si tienes buenas relaciones, te darán dinero cada cierto tiempo. En cambio, si tienes muy malas relaciones, pueden llegar a invadirte. Por desgracia, mantener altas estas relaciones suele ser relativamente sencillo salvo que la misión te imponga una mala relación con alguna potencia de buenas a primeras.

Con el resto de países, tus relaciones dependerán de tu economía interna (si estás mucho tiempo con deudas tu imagen exterior se deteriorará) y de las diferentes misiones que vayas haciendo:  si cumples las diferentes misiones que los países te van proponiendo podrás obtener mejores relaciones con ellos.

Conclusiones

Estamos ante un juego de estrategia y gestión bastante correcto. A la larga puede ser monótono, sí, pero sus aspectos buenos justifican plenamente su compra. De los gráficos, aunque no he hablado nada en este análisis, decir simplemente que cumplen y que, por desgracia, de vez en cuando fallan. De hecho, jamás he podido cargar el juego a la primera porque no me cargaba las texturas. Tenía que iniciarlo 2 veces para que funcionara con normalidad.

Si te gustan este tipo de juegos, con Trópico 4 tendrás bastantes horas de vicio.

ficha-tropico-4

3 Comentarios

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Analizamos Trópico 4 para PC, el juego de estrategia de gestión de ciudades tipo SimCity. Pero aquí controlarás una república bananera….

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