Xenoclassics (II): Rygar, The Legendary Adventure

941
4
Compartir
Xenoclassics (II): Rygar, The Legendary Adventure

Al comienzo de la pasada generación, hubo un resurgir de muchos arcades de los ochenta que querían debutar en 3D, algunos con más fortuna que otros, así que les dimos una segunda oportunidad a series como Shinobi, Altered Beast, Ninja Gaiden y el título de hoy, Rygar.

Rygar es “la otra” gran franquicia de Tecmo, y digo la otra porque normalmente se ha reconocido más a Ninja Gaiden. El arcade original tuvo versiones en NES y la portátil Lynx y en 2003 se hizo un estupendo hack ’n slash para Playstation 2, en el que yo llamaría como el “Lords of Shadow” de la pasada generación, y es que ambos títulos comparten un desarrollo prácticamente idéntico: reparte palos por preciosos escenarios mientras escuchas música épica hasta enfrentarte al jefe, con algún toque de plataformas. Sencillamente me encanta.

La historia nos dice que en la isla de Argus, en el Mediterráneo, Rygar va a ser condecorado por la princesa Harmonia tras el éxito de una batalla naval pero ésta es secuestrada por Ícarus y Echidna, y deberemos enfrentarnos a los Titanes para acceder a ella.

¡Qué bonico el cuadro! Ya quisiera el Picasso ese...

El juego consta de siete fases que van desde un coliseo, el palacio de Poseidonia, ruinas griegas y egipcias, el cielo y hasta el Hades y Tártaro (el mismísimo infierno) en un total de siete fases que nos acabaremos en unas cinco horas y en las cuales nos enfrentaremos a descomunales jefes gigantescos que son Cíclopes, Minotauro y demás bestias mitológicas, además de los Titanes y el dios Cronos, nuestro principal enemigo. Sí, como en God of War sólo que Rygar ya estaba antes.

A medida que derrotamos a enemigos acumulamos puntos para mejorar nuestros escudos, que son tres y que se diferencian en la forma de alcance y ataque. También podemos mejorarlos mediante objetos que encontramos. Sorprende la cantidad de objetos destructibles en el escenario y como si de un Resident Evil se tratase, por el camino encontraremos documentos para enterarnos de la historia de nuestro mundo y nuestro pasado, todo un culebrón venezolano. Podemos usar invocaciones y a medida que el juego avance también obtenemos habilidades nuevas para acceder a zonas antes inaccesibles, aunque por lo general el juego es lineal.

Un detalle gracioso es uno de los desbloqueables, que convierten nuestra arma (un escudo con una cadena) en una pizza, cosa que hoy sería un DLC. También desbloquearemos galerías de arte, para escuchar la música, acceder a los vídeos, a todas las fases, etc…

Los programadores viajaron a Roma y Grecia para tomar ideas para los escenarios del juego. Lo único criticable sería a veces la cámara incomoda a la hora de los saltos. Existe una versión para Wii en la que han cambiado el aspecto del personaje. También está descargable en PSN.

Un juego directo, sin complicaciones, en el que su objetivo no es otro que hacerte disfrutar. Aquí un anuncio que resume la temática del juego: ¡destruir, destruir!

4 Comentarios

  1. Es interesante, me ha gustado este Rygar, no tenía ni zorra de que existía; no me gusta la publicidad del juego, me gusta la idea de una sola arma para todo, como las navajas suizas. Gracias por el aporte Jose Angel.

Dejar una respuesta