Xenoclassics (VI): Donkey Kong Country

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Xenoclassics (VI): Donkey Kong Country

Una franquicia olvidada por Nintendo y que fue el juego que llevó a Miyamoto a la fama. Unos tales hermanos Stamper, cabecillas de Ultimate, compañía que en los ordenadores de 8 bits dieron tantas alegrías con la técnica filmation y que después serían Rare. Se las ingeniaron para convencer a Nintendo que rescatarían a uno de sus personajes más importantes del olvido y harían todo un prodigio técnico.

Y no sería para Ultra 64 (Nintendo 64), sería para El Cerebro de la Bestia, Super Nintendo. El año, 1994, en plena transición al CD-ROM. El juego fue toda una revolución gráfica en su momento, creyendo la gente en las primeras imágenes de las revistas que era un juego de la próxima consola de Nintendo. Mientras en Japón salió como Super Donkey Kong, en el resto del mundo se quedó en Donkey Kong Country.

Donkey Kong  y Diddy vivían tranquilos en su isla hasta que King K. Rool, el rey de los Kremlings, roba todas las reservas de plátanos, y nuestros simios amigos deben de ir tras él si no quieren morir de hambre. Así que recorreremos seis mundos que se ambientan en junglas, ruinas, cuevas, zonas de nieve, minas con las míticas fases de vagonetas, fábricas o el mar hasta llegar al barco donde nos espera nuestro enemigo final.

En realidad Donkey Kong Country no es otra cosa que Super Mario World con un lavado de cara gráfico. Comparten el mismo planteamiento de ir avanzando por la isla (en Mario es la Isla de Yoshi y aquí la Isla Kong), la misma ansia por encontrar zonas secretas y conseguir el mayor porcentaje de juego, pasar todos los mundos y fases y derrotar a todos los jefes. La recolección de objetos se vuelve vital para nuestro porcentaje, y que Rare haría uso de esto en todos sus títulos posteriores, incluso Banjo-Kazooie.

Donkey Kong Country
Los monos de Nintendo se ayudan junto a todo tipo de fauna para recuperar sus plátanos robados

Durante el camino tenemos más simios que nos ayudan, como el abuelo Cranky Kong que nos da consejos y del que se dice que es el original Donkey Kong que peleó con Mario, Candy Kong es una mona tetona que nos salva la partida y Funky Kong es un surfero que nos permite con el avión cambiar de mundos una vez los hayamos superado. Esto en el mapa del juego, porque en el interior de las fases tenemos amigos de la fauna animal como Enguarde (un pez espada que nos permite ir más rápidos en las fases acuáticas y atacar a los enemigos), Rambi (un rinoceronte que nos permite arramblar con todo y encontrar zonas secretas si nos estrellamos con una pared), Expresso (un avestruz que nos permite ir muy rápido, volar a cierta altura y planear), Winky (una rana con la que podemos saltar muy alto) y Squakws (un loro que porta una lamparilla para ver en la oscuridad).

El salto gráfico de Donkey Kong Country marcó un antes y un después en todo lo que había en la época haciendo tambalear los cimientos de la era 16 bits, ya que fue el primer juego de la historia en utilizar gráficos 3D prerenderizados con la técnica Advanced Computer Modelling. Rare corrió un alto riesgo financiero al comprar el costoso equipo de Silicon Graphics que permitía trabajar con gráficos renderizados, dotando a todo sensación de volumen frente a los antiguos sprites planos, y no solo eso, algunas fases tenían efectos de niebla o el paso del día a la noche. De no haber sido el juego un éxito comercial, Rare hubiese ido a bancarrota. Esta técnica se usaría también en las siguientes dos entregas de la trilogía y en el juego de lucha Killer Instinct.

Shigeru Miyamoto criticó el juego diciendo que la gente prefería un juego con buenos gráficos a la jugabilidad, aunque años más tarde rectificó diciendo que estaba mosqueado porque Nintendo no aceptó al principio Yoshi’s Island.

La jugabilidad que nos ofrece es clásica, ya que se juega parecido a un Super Mario en cuanto a que manteniendo pulsado un botón corremos para saltar más alto, eliminamos a los enemigos pisándoles, podemos lanzarles barriles y la novedad más destacable: poder alternar el control de Donkey o Diddy en cualquier momento, dándole al modo dos jugadores un juego cooperativo excelente. El uso de los barriles, un claro homenaje al Donkey Kong original, es esencial en el juego y hay de todos los tipos: los que nos dan un mono extra si lo hemos perdido, guardar a mitad de fase, lanzarlos a los enemigos…

Los jefes finales son uno de los puntos negros del juego, ya que tienen una rutina muy marcada y se repiten durante el juego.

No sólo de gráficos o jugabilidad vivía el juego, la banda sonora compuesta por David Wise, Eveline Fischer y Robin Beanland era una música ambiental inspirada en la selva y de tal calidad que se lanzó un CD musical.

El juego fue lanzado  en Game Boy Color (muy limitado técnicamente aunque una proeza para ser Game Boy) en el 2000, en Game Boy Advance en 2003 (con ligeros cambios en los colores y gráficos) y en la Consola Virtual de Wii en 2006.

Se podría llamar como el juego que inclinó la balanza en los 16 bits, este cartuchaco de 32 megas por gráficos, diseño, jugabilidad, música, ambientación y carisma posiblemente sea un juego perfecto.

8 Comentarios

  1. En vez de “bajar” juegos nuevos creo que mejor voy a jugar estas joyas que nunca he probado. Aunque sea con emulador :)

  2. Te aseguro que no te vas a arrepentir, son juegos que no han envejecido, sino todo lo contrario, parece que da más gusto jugarlos que nunca

  3. Yo me pille la versión de super famicom hace y poco ^^ la verdad es que es un juegazo,pero dicen que el mejor de los 3 que sacaron fue el Donkey Kong Country 2

  4. Musicalmente sí, y quizá se nota que Rare se sentía cómoda y ya no era un juego experimento, pero yo me sigo quedando con el primero

  5. Aún recuerdo la puntuación de Hobby Consolas del año 1994, le dieron un 99, (a esta redacción José Angel, le doy un 100) y añado que el video promocional me dejó perplejo. También recuerdo mi primera impresión cuando cogí el control en casa de mi vecino aunque tuve que esperarme unos meses hinchando la hucha y pillarlo de segunda mano la espera fué casi tan romántica como el objetivo. Lo mejor es que RARE ese mismo año lanzó la máquina de Killer Instinc en los Recreativos Orenes en la avenida Alfonso X que otro del barrio anunciaba a gritos como si le hubiera tocado una quiniela o algo. Haciendo memoria desde mis 14 años de 1994 hasta ahora lo único bueno de mi vida han sido los videojuegos, lo demás es un rollazo insoportable de maldad witch bitches. (exceptuando la costa, el monte y el campo ; si me quitan los videojuegos me suicido, y a nadie le importaría, excepto a mi je je je je) Y Roldán te viciastes a la versión de GBA.

  6. Gracias DDragon, me alegro que te haya gustado el análisis ^^, Roldán espero que hayas jugado a la versión Advance, la de Game Boy Color es muy limitada gráficamente

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