Xenoclassics (VIII): Super Mario Land 2, Six Golden Coins

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Xenoclassics (VIII): Super Mario Land 2, Six Golden Coins

Con la llegada de Super Nintendo a nuestro país y la fiebre por Super Mario World, Nintendo lanza en la pequeña Game Boy en 1993 una secuela de aquel primerizo Super Mario Land que nada tenía que envidiar al juego de 16 bits.

Desarrollado por Gunpei Yokoi al igual que la anterior entrega (Miyamoto no realizaba las versiones portátiles, de ahí que sean tan distintas) se trataba del cartucho más extenso de la época, de 4 MB. Para darle más carisma al título, se introdujo como enemigo final a un nuevo personaje que se quedaría para siempre en el universo Nintendo, el némesis de Mario, el codicioso Wario.

La historia ocurre inmediatamente después de Super Mario Land. Wario siempre ha querido tener su propio castillo, así que mientras Mario se encontraba fuera de su tierra salvando Sarasaland en la anterior entrega, Wario ocupa el castillo de nuestro protagonista y hechiza a todos los habitantes, haciéndoles creer que Mario es el malo de la película. Cuando Mario regresa se encuentra la puerta de su castillo cerrada a cal y canto, y para abrirla necesita las “Six Golden Coins”, seis monedas doradas que aparecen en el subtítulo de juego y que se consiguen accediendo a los seis mundos y derrotando a los seis jefes, cada uno de ellos guardián de una moneda. Una vez dentro del castillo tenemos que echar a Wario por las malas.

Super Mario Land 2
Este juego nada tenía que envidiar al título de Super Nintendo

¿Desde cuándo Mario ha tenido un castillo? Algo me hace creer que estas historias tan raras para las portátiles son algo alternativo en la saga. Incluso The Legend of Zelda: Link’s Awakening de Game Boy tampoco transcurre en Hyrule, pero sigo a lo que vamos y no me voy por las ramas.

Esta segunda parte ofrece un cambio enorme frente a la primera. Para empezar el sprite de Mario es mucho más grande, muy similar a Super Mario World, incluso tiene movimientos de éste, como la patada taladro hacia abajo para romper bloques en el suelo si somos Mario “grande”. Los enemigos son de un aspecto variado, me atrevería a decir que es el Mario con más variedad de enemigos, porque aparte de los Goombas y Koopas tortuga que se repiten en todas las entregas, cada uno de los seis mundos ofrece su propia fauna temática que después no se repiten en otras zonas.

Tras superar cada fase, al igual que en el anterior juego, tenemos una salida más alta en la que entramos a una fase de bonus para coger vidas e ítems.

Al igual que ocurría en la primera parte, estas entregas de Mario exclusivas de Game Boy distan mucho de la ambientación típica en los juegos del fontanero, ya no veremos los parajes típicos del Reino Champiñón con sus setas y demás parafernalia. Este juego es muy diferente y tenemos mundos como un árbol cuyos enemigos son pájaros y avispas y el jefe final es un cuervo; la zona del espacio (en la que llevamos a Mario con un traje de astronauta y damos unos saltos enormes  debido a la baja gravedad) y el jefe es Tatanga (sí, el enemigo de Super Mario Land regresa); la zona de la tortuga, que transcurre bajo el mar en el interior de un submarino y una ballena y el jefe es un pulpo; otra zona es un muñeco gigante de Mario que está inspirado en un mundo de juguetes y el jefe son los tres cerditos (como leéis); la zona de la calabaza que está inspirada en temática Halloween y el jefe es una bruja y finalmente tenemos la zona Macro, donde Mario es chiquitito dentro de una casa de gigantes y el jefe es una rata. Tras completar estos seis mundos, al castillo de Wario. Antes podemos canjear nuestras monedas recolectadas en una zona del mapa por vidas e ítems.

Hay otras características muy importantes que se toman del juego de Super Nintendo: un mapa del mundo, aunque esta vez es abierto y podemos ir a los mundos en el orden que queramos, y los niveles secretos, ya que alguna que otra fase tiene una salida oculta que nos traslada a otra fase del mapeado inaccesible antes.

http://www.youtube.com/watch?v=lXMJt5PP3kM

Pasamos a los objetos, en los que hay algunas variaciones. La seta para hacernos grandes y la estrella se mantienen (si matamos a cinco enemigos seguidos con la estrella, a partir del sexto cada enemigo eliminado es una vida). La flor nos sigue permitiendo disparar bolas de fuego pero como la pantalla de Game Boy no tiene color, para distinguir que teníamos este poder Mario lleva una pluma en la cabeza. Al igual que en la anterior entrega, las vidas no son setas verdes, sino corazones. Y aquí el nuevo ítem de esta entrega, la zanahoria, con la que Mario conseguirá orejas de conejo para saltar más alto y planear.

La música es genial y alegre, aunque por contra siempre es la misma en todas las fases, con ligeras variaciones (como ocurría en Super Mario World). Los sprites, el estilo de mapa del mundo, niveles secretos, el estilo de música… he dicho varias veces que todo es muy similar al juego de Super Nintendo, ¿no?, aunque esto no tiene por qué ser nada malo, sino todo lo contrario.

Como se aprecia el juego es mucho más extenso que la primera parte, y menos mal que para compensarlo Nintendo nos deja ahora salvar nuestra partida, hasta tres. El juego ha sido llevado en formato descargable en 3DS en 2011.

Sobra decir que para mí es el mejor juego de Game Boy y uno de los mejores Mario que he jugado. Tanto gráficamente, jugablemente y por su longitud, parece mentira que todo este universo quepa dentro de la pequeña Game Boy, que es como si le hubieran dado su pequeño Super Mario World y encima con personajes tan carismáticos como Wario como antagonista. ¿Quién no se acuerda de aquel anuncio en el que Wario trataba de hipnotizarnos diciéndonos que no dejásemos que Mario llegara al castillo?

http://www.youtube.com/watch?v=DhB8XG9_5Rc

5 Comentarios

  1. Acho, estuve jugando antes de ayer justo a este con Mednafen, jajajajaj, hacía 20 años que no lo jugaba, ¡que puta puta puta casualidad! Añado que la música parece sacada de una película de Chaplin al igual que algunos escenarios, como los de las ruedas dentadas. Nada más jugarlo me siento ante un clásico rimbombante, absurdo, irónico y desternillante. https://www.youtube.com/watch?v=v3q7cCD6C84

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